Después del color y la consistencia de la espuma, también el perfume es crucial para un jabón bueno. Mucha gente elige “su” jabón con el olfato; no obstante, la intensidad del mismo no es necesariamente un índice de calidad superior. Además, no nos olvidemos de que todos nosotros percibimos olores y perfumes de manera diferente!
Los perfumes históricos más antiguos son el incienso, la mirra y el aceite de romero y de limón. Hoy en día, claro está, tenemos muchas más posibilidades:
Podemos renunciar a todo tipo de fragrancia – el jabón a base de aceites vegetales frescos y limpios no tiene que oler a algo “más”. Esto es algo bueno para personas con alergias o piel muy sensible. También el jabón para bebés no debería ser perfumado o solamente con un toquecito de manzanilla (esencial).
También es posible perfumar a través de infusiones o tinturas de hierbas, flores, raíces, o con plantas, flores o semillas enteras o trituradas para una textura diferente.
Los aceites esenciales son, con pocas excepciones, muy fácil de aplicar y dan muy excelentes resultados a la hora de dar un toque de perfume. Con su fina fragrancia, sus propriedades beneficiosas no se limitan a la piel, como nos lo enseña la aromaterapia. Hay que destacar que los aceites esenciales pueden ser naturales o sintéticos. Aunque los aceites esenciales (obtenidos por destilación, prensados o mediante extracción en medios como el alcool o un aceite portador) son superiores, hay muchos sintéticos (que no son más que una reproducción sintética del aceite esencial natural) con muy buenas cualidades. Eso sí, para obtener un resultado óptimo, ambos deben ser puros, limpios y preservados correctamente.
Hay una lista largísima de aceites esenciales, y, dependiendo del uso que queramos darle a nuestro jabonito, se elige cuidadosamente la composición y la dosificación de estos. En Aromaweb encontramos los aceites esenciales más populares con su descripción (en inglés) con recomendaciones para su uso. También incluye advertencias, porque no todo lo natural es de por sí saludable!
Eso es algo que me llamó mucho la atención cuando empecé a hacer jabones. Y no es solamente importante a la hora de hacer jabón artesano: hay cantidad de aceites esenciales que – por muy naturales (y caros!) que sean – NO son aptos para el uso cosmético y, por lo tanto pueden causar reacciones alergicas, irritaciones de la piel o incluso manchas en la piel! O, peor todavía, se emplean fragrancias para ambientar nuestro hogar! La clave es informarse y usar solamente productos de confianza.
Sobre todo aquí, en un país donde, lamentablemente, el control de productos deja todavía mucho que desear, asegúrate de que la persona sepa lo que está haciendo!
A la hora de perfumar nuestros jaBonitos, también podemos optar por aceites de perfume. Son sintéticos y, por ley, deben ser clasificados para su uso en productos cosméticos. La ventaja es que podemos recurrir a miles de elaboradas recetas riquísimas sin tener que ponernos a componer el perfume de cientos de ingredientes.
Y no, no son naturales, no son baratos. Pero tampoco son nocivos y huelen tan rico que es prácticamente imposible resistirse!
“Nadie sabe lo bueno que es realmente este perfume, pensó. Nadie sabe lo bien hecho que está. [...] El único que siempre su verdadera belleza soy yo, porque lo he hecho yo mismo.”
Te acuerdas de “El Perfume” de Patrick Süskind?
