Agua y Jabón

Para usar jabón, claro está, se necesita agua. Para hacerlo, también. El mejor agua que podemos utilizar para elaborar jabones es clara, fresca y – destilada. Agua de lluvia o agua suave del pozo son igual de buenas – si no mejores, a menos que contengan mucha cal o demasiados minerales porque tendría repercusión sobre la calidad de la espuma y del jabón en general. Además, puede afectar el tiempo de caducidad (hasta pueden aparecer manchas feísimas!). Yo, por mi parte, prefiero agua destilada o, en temporada de fuertes lluvias, también el algua de un buen chaparrón caribeño filtrado. Pero, cómo sabemos cuanta agua utlizar en nuestras recetas? Pues, hay varias formas de calcularlo, pero la mejor sigue siendo aproximadamente un tercio del total de grasas/aceites que se emplearán. Por ejemplo, queremos hacer un jabón de 900 gramos de aceites, calcuraríamos 300 gramos de agua (que es equivalente a 300 ml, ya que fuimos atentos en el cole cuando nos enseñaron que el agua, a temperatura del tiempo, mide en mililitros…). Claro que podemos variar la cantidad de agua según nuestras necesidades (aunque tampoco podemos reducir o aumentarla como nos da la gana!), pero sí deberíamos procurar que esté siempre bien fría (hasta parcialmente congelada!). Así, nos ahorramos incluso algo de tiempo de espera (lo que me conviene porque lo de esperar nunca ha sido lo mío).

Generalmente, se puede resumir que es mejor utilizar UN POQUITO MENOS de agua

  • cuando trabajamos con un alto porcentaje de aceites líquidos
  • queremos que la masa entre en “marca” más rápido
  • usamos (mucho) aceite de ricino (castor)

ALGO MÁS DE AGUA deberíamos considerar cuando

  • nuestra receta contiene mucha cantidad de grasas sólidas queremos adjuntar flores, pétalos, hierbas o semillas (secas y/o molidas) como avena o té,
  • usamos un aceite de perfume del que se sabe (o se sospecha) que espesa la masa en un segundo – más agua nos ayuda a mantener la masa más „manejable“ durante más tiempo cuando, por ejemplo, queremos colorearla y hacer un bonito diseño marmolizado. En este caso, también ayuda trabajar bastante frío. O estamos haciendo jabón al método caliente, porque el agua no debe avaporarse antes de haberse completado la saponificación. Yo, personalmente, prefiero un poquito más, pero cada quien su gusto!
Watermill - Agua generada del aire

Watermill - Agua generada del aire


Acerca de jabonitos
JaBonitos Nuestra filosofía se basa en crear productos naturales de primerísima calidad. Siguiendo una larga tradición y el saber de nuestros antepasados, elaboramos nuestros jabones con los mejores aceites vegetales, hierbas, flores y esencias naturales. No usamos grasa animal, ningún conservante o preservativo artificial u otras sustancias dudosas; además, NO TESTEAMOS EN ANIMALES, sólo en amigos y familiares!

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